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Gráfica que muestra que el motor de una moto sufre mayores esfuerzos que el de un coche.

Para que usted pueda disfrutar más de su moto y durante más tiempo, Shell Advance ayuda a los motores a soportar los esfuerzos.

Hace años el mismo aceite servía para motos y coches. Pero, desde entonces, los motores de coche y de moto han seguido objetivos de diseño diferentes. La consecuencia es que, gracias a unos motores que se acercan a las 15.000 r.p.m., algunas motos japonesas de carretera de 600 c.c. producen actualmente el doble de caballos por litro de cilindrada que los coches deportivos.

Un coche de 1,4 litros y 105 CV con un colector de 3,2 litros tiene un factor de estrés del aceite de motor de 23 aproximadamente. En cambio, una motocicleta de 0,6 litros y 123 CV con un colector de 2,7 litros lo tiene de alrededor de 76, más de tres veces el del coche.


La mayoría de los motores de moto de cuatro tiempos contienen menos aceite que los de coche, y ese lubricante no solo tiene que actuar en el motor sino también resistir las grandes tensiones producidas en la caja de cambios y permitir un funcionamiento suave del embrague. Los aceites para moto tienen que trabajar mucho más duro que los de coche, y por eso precisamente hemos desarrollado la gama Shell Advance.

Se trata de aceites especiales para moto con excelentes características de rendimiento que se consiguen mezclando con esmero aceites base de calidad y aplicando la experiencia en formulación de Shell.

Seleccionando aceite Shell Advance, tendrá la certeza de beneficiarse de la máxima protección de Shell y de ayudar a su moto a resistir esos altos niveles de estrés. Cuando dé gas, podrá relajarse sabiendo que obtendrá lo máximo de su moto durante más tiempo.

Los aceites Shell Advance son una mezcla especial de aceites base sintéticos, semisintéticos o minerales de altísima calidad. La mezcla también incluye aditivos de gran rendimiento que mejoran la limpieza y proporcionan una protección duradera frente al estrés del motor.

Con aceites menos sofisticados, las intensas fuerzas de cizallamiento pueden descomponer los modificadores de la viscosidad, los cuales impiden que el aceite se licue demasiado al aumentar la temperatura.

Cuando se produce esa descomposición, en el aceite se liberan pequeñas partículas de carbono, que pueden formar depósitos de lodos. Estos, a su vez, pueden ocasionar depósitos de lacas y carbonilla, especialmente en las partes calientes del motor (como los pistones y las ranuras de los segmentos), dificultando el encendido, restando potencia y no protegiendo los pistones de la pérdida de metal. Con Shell Advance, estos problemas se reducen al mínimo.
 

Prevención de la acumulación de impurezas


La tecnología de Shell Advance contribuye a impedir la descomposición del aceite en los motores de cuatro tiempos para que no pierda rendimiento hasta el siguiente cambio de aceite. Los detergentes propician la limpieza de los componentes despegando y volviendo inofensivas las resistentes partículas de carbonilla negra, que podrían acumularse rápidamente si se usaran aceites menos avanzados.

En el difícil entorno que constituye un motor de moto moderno, el aceite se degrada con el tiempo, con la consiguiente pérdida de las propiedades aportadas por su formulación. Esta degradación causa una acumulación de ácidos y un aumento de la viscosidad del aceite, lo cual reducirá el rendimiento del motor y el nivel de protección que ofrece el aceite a los componentes del motor.

La tecnología de Shell Advance está diseñada para alargar la vida del aceite y mantener la fórmula con que se fabricó, ayudando a que el motor funcione como pretendía el fabricante.

Shell Advance se ha formulado especialmente para aprovechar un margen más estrecho de viscosidad, disminuyendo así la cantidad de aditivos que se necesitan para fabricar aceites de moto aptos para varias viscosidades. La disminución del número de modificadores de la viscosidad también reduce la cantidad de suciedad que se genera cuando se descomponen, lo cual hace que el motor se mantenga más limpio durante más tiempo.

Ventajas fundamentales de los aceites Shell Advance para cuatro tiempos

Larga duración y seguridad de lubricación gracias a su gran estabilidad térmica.

Facilidad de arranque y protección desde el principio gracias a su excelente fluidez en frío.

Bajo consumo del aceite de motor por su gran estabilidad a la evaporación.

Limpieza a largo plazo mediante su potente acción antioxidante y sus detergentes de la máxima calidad.

Unos potentes dispersantes impiden la acumulación de depósitos y mantienen en suspensión las partículas de carbonilla.

Los aditivos antiespumantes potencian al máximo la eficacia de la lubricación.

La acumulación de restos de ácido se neutraliza por aditivos especiales.

El lubricante para moto Shell Advance está seleccionado especialmente para proporcionar la máxima protección de Shell a las piezas más importantes de los motores de dos tiempos, en especial los pistones, los cojinetes y el sistema de escape. Los aditivos que se escogen dependen del grado de estrés mecánico y químico que los componentes de la moto deben soportar.


El lubricante de los motores de 2 tiempos se introduce en la moto a través del sistema de combustible. El lubricante y los importantes aditivos que lo protegen se consumen constantemente en la combustión, pero se renuevan al repostar la mezcla de gasolina y lubricante. La consecuencia es que el lubricante entra en contacto con las piezas móviles durante un espacio de tiempo muy breve, antes de consumirse en la combustión. Por lo tanto, es muy importante que el lubricante sea de alta calidad, para que proporcione la protección que el motor necesita.

Las pruebas de JPI muestran que el lubricante para motores de 2 tiempos Shell Advance VSX2 mantiene los motores más limpios que otras marcas importantes. Cuanto mayor es la cifra, más limpio está el motor.  Gráfica que muestra que el lubricante para motores de 2 tiempos Shell Advance VSX2 mantiene los motores más limpios que otras marcas importantes.


Shell Advance tiene una formulación exclusiva para mantener limpios los motores y los escapes de las motos. El uso de lubricantes menos sofisticados puede aumentar la fricción y el desgaste en la moto, causando abrasión en pistones y cilindros, la adhesión de los segmentos y el agarrotamiento de los rodamientos; problemas que afectarán al rendimiento y la conducción de la moto. Shell Advance también ayuda a reducir los depósitos durante la combustión, disminuyendo así la posibilidad de que se produzcan obstrucciones que terminen con el gripado del motor.


El uso de Shell Advance también protege el motor frente a la corrosión y otros problemas, como el perlado de las bujías, el encendido prematuro, la obstrucción del sistema de escape y el exceso de humo. Gracias a todo esto, el motor y el escape estarán más limpios y se podrá disfrutar de la moto al máximo y durante más tiempo.


Depósitos en la tapa de la culata del cilindro. Cuanto mayor es la cifra, más depósitos se acumulan.  Gráfica que muestra que el lubricante para motores de 2 tiempos Shell Advance VSX2 tiene niveles más bajos de depósitos en la culata del cilindro que otras marcas importantes.

Depósitos en los pistones. Cuanto mayor es la cifra, más depósitos se acumulan.  Gráfica que muestra que el lubricante para motores de 2 tiempos Shell Advance VSX2 tiene niveles más bajos de depósitos en el pistón que otras marcas importantes.

 
En comparación con otras marcas importantes, las pruebas demuestran que el uso de Shell Advance VSX 2 conlleva menos formación de depósitos de carbonilla en diferentes tipos de pistones y culatas. Los niveles altos de depósitos pueden afectar al rendimiento de la moto y estropear sus componentes.
Principales características de los lubricantes Shell Advance para motores de 2 tiempos

Baja producción de humos de escape.
Prevención eficaz de las obstrucciones del escape.
Protección de alta calidad contra el desgaste.
Preservación de la potencia.
Alto grado de lubricación para garantizar que las piezas móviles estén protegidas del contacto entre metales.
Cumple o supera las especificaciones internacionales más exigentes (JASO, ISO, API).